jueves, 31 de agosto de 2023

Pues mire usted por dónde...

... tenía un ratico libre y me he puesto, como suele decirse, a hojear "viejos álbumes de fotos". Y me topo de repente con mi querido Lockhart Flawse, personaje inefable que da título a este blog que abandoné hace ya más de 12 años... Y he pensado... ¿Por qué no volver a darle cuerda?...

Para todo aquel que tenga la poca fortuna de no saberlo, Lockhart Flawse es un personaje de la novela "The Throwback", retitulada en España como "El Bastardo Recalcitrante", del gran Tom Sharpe. A quien se le conoce por Wilt, pero cuya producción literaria alumbró barbaridades tan absurdas y geniales como la que nombro en esta entrada.

Acaba el verano, ya empieza a refrescar, comenzará en breves el otoño y el mundo sigue siendo una mierda pinchada en un palo. No veo mejor motivo ni época para abandonarse a la lectura de este libro, con el que aseguro agujetas abdominales causadas por los continuos ataques de risa. Y veo quizás ahora más necesario que nunca que seamos permeables a la filosofía de Flawse, que nos dejemos abducir por su espíritu y plantemos cara, con uñas y dientes, a esta sociedad autocensurada, cancelada y asquerosamente correcta que nos hemos empeñado a fabricar. 

Deje entrar a Flawse en su vida, él se encargará de expulsar al woke ofendidito en el que se ha convertido.

sábado, 19 de febrero de 2011

Adiós, Ricardo...

Lo poco que escribo en este blog suele hacer referencia a temas luctuosos.

Hoy no va a ser la excepción...

Hace unos doce años conocí a una persona con la que compartí inquietudes artísticas y profesionales durante 8 años. Se llamaba Ricardo.

La historia personal de Ricardo sólo admite el calificativo de dramática. Aquejado por multitud de limitaciones físicas, que conllevaron, como no podría ser de otra forma, sus consecuencias psicológicas, sobrevivió durante 70 años a una sociedad que le excluía por sus particularidades. No quiero entrar en detalles, pero su condición personal no le impidió desarrollar una carrera profesional en la radio llena de altibajos, sinsabores, alegrías, momentos sublimes salpicados de ingresos hospitalarios... una verdadera montaña rusa presidida por una sensibilidad exquisita y una carencia total de protección frente a una sociedad que mastica y engulle personas a velocidad de vértigo.

Sólo quiero, con este post, homenajear al que un día fue mi amigo, y os pido disculpas por la siguiente carta abierta que le dedico:

Hola Ricardo:

Si, "Ricardo"... Ya sabes que no me ha gustado nunca llamarte "Richi". Así que no vamos ahora a cambiar las viejas costumbres.

Has decidido irte. Has decidido dejar de sufrir. Los que te conocimos en tus momentos de euforia, de felicidad y en los de angustia y pánico, sabemos de tu dolor y éramos, de alguna manera, conscientes de que sólo tú decidirías el momento de dejar de pelear, como así ha sido.

Cuando me comunicaron tu fallecimiento, un montón de sensaciones anegaron mi alma. Esas sensaciones las conoces bien: respeto, consideración, afecto... Como ya te comenté, el tiempo hace que rescates de la memoria aquello que te ha sido especialmente placentero, cubriendo con la niebla del olvido los momentos negativos. Así ha sido en mi caso.

Sólo quiero pedirte perdón por los disgustos que pude ocasionarte motivados por mi puta manía de decir las cosas de la manera más directa y descarnada posible. No contemplaba que tu alma aparecería a flor de piel, tal era tu sensibilidad y emotividad. Allí donde vas no existe la envidia. Ni el fracaso. Ni la soledad. No hay espacio para el desánimo ni para el dolor. Todo es luz, calidez, y encontrarás la mano amiga que muchos te negamos, obligados por nuestras responsabilidades cotidianas y nuestas necesidades mundanas, infinitamente más vulgares que las tuyas...

Te has reunido de nuevo con tus padres, con Bambi, con Calcetines... Estás de nuevo en casa, y a salvo del mundo y de quienes transitamos por él. En calma y, sobre todo, en paz...

Pero, aunque te hayas ido, y por muy lejos o cerca que estés, se que en este momento un miedo atenaza tu alma, y no te deja volar. El miedo a la decepción, el miedo a haber causado daño a quienes nos acercamos a tu persona en un momento dado.

Puedes volar tranquilo, amigo mío. Vuela libre, no te preocupes por nada. Jamás hiciste daño conscientemente a tus semejantes. Diste mucho más de lo que recibiste. Y si en algún momento has llegado a pensar que nos has decepcionado, por tu decisión de abandonar toda lucha y rendir cuentas con ese ser superior de nombre indefinido, sólo puedo decirte que has sido el último héroe sobre la tierra. Nunca nadie libró una batalla tan larga, con tan pocas armas en su mano, y sin peto alguno que pudiera protegerle.

Hasta al más poderoso de los héroes le llega el momento de rendir sus armas y buscar la paz. Tú luchaste por más tiempo que nadie. Y nadie te pudo vencer. Rendiste tus armas cuando lo consideraste oportuno, y ese hecho te ennoblece aun más si cabe.

Adiós, amigo. Espero verte dentro de mucho tiempo rodeado de gente joven y jugando con tus micrófonos, tus cámaras y creando, en definitiva, magia...

Alan Parsons - Day After Day (The Show Must Go On)


viernes, 6 de marzo de 2009

Está la cosa jodida...

Por Burkina Faso están las cosas que arden. Desde hace 20 años toda nuestra economía depende de un único motor real: la General Motors. Lo demás (turismo, venta de Virgencicas del Pilar, alquiler de cachirulos...) es el chocolate del loro.

Hace ya unos meses nos sobrevino el primer amago: ojito con Polonia. El este de Europa es como la España de hace 25 años: subdesarrollada, hambrienta, llena de oportunidades... De hecho, ya por aquel entonces los trabajadores tuvieron que bajarse por primera vez los pantalones, postura que en los últimos meses ha pasado a considerarse una costumbre. Pero no sólo los trabajadores, también  el consejero de industria y Marcelino I de Aragón han salido de los despachos de los jerifaltes de la Opel con los calzones en la mano.

Pero claro... mientras la gallina nos de huevos, para que vamos a matarnos la cabeza. No merece  la pena perder el tiempo en memeces como eso de la "diversificación". Pero, en este caso, gallina vieja no hace buen caldo. Hace ya tiempo que la General Motors abandonó Aragón. Fue el día en el que alguna cabeza pensante en Detroit descubrió que podían fabricar el mismo coche pagando 400 € por trabajador, y vendiéndolo al mismo precio. Es más... comenzaría a sospechar que la cúpula directiva de la multinacional padece un grave retraso mental si al final no la trasladan.

Y es que aquí ya somos todos millonarios. Si no tienes dos coches en el garaje, un apartamento en la sierra y/o en Salou, y una esposa plastificada, eres un pobre desgraciado. Por eso y sólo por eso el Opel Corsa se acabará fabricando en Estonia, Ucrania, Polonia o Rumanía. Aquí nos sobran las perras...