No entiendo eso de ir a votar. No es que no lo apruebe o que lo rechace... es que no lo entiendo, simple y llanamente.
Y digo que no lo entiendo porque al parecer da lo mismo a quién se vote, o el escrutinio (palabro que deriva de "escroto", dotándolo gracias a esta declinación de un sentido muy acertado por cierto). Al parecer al PSOE le parece bien haber perdido Madrid porque jamás le pareció que mereciera la pena, de ahí que pusiera a dos candidatos a cual más blandito y desconocido. Ya lo dijo Pepiño Blanco, ese tipo con pinta de Telettubie, que si eliminaban Madrid del mapa los resultados habían sido magníficos. Bueno, primero eliminemos Madrid, que luego ya seguiremos por el norte... Tampoco le debe de asustar demasiado que ANV esté presente en los ayuntamientos de Euskadi.
Para que no se me tache de fascista (ya sabemos que últimamente este palabro también está de moda, como "demagogia", que hasta hace poco creía que era una ex-república soviética), diré que el PP, a pesar de conseguir menos concejalías que el PSOE, también ha ganado las elecciones. Jodo petaca, le van a levantar Navarra y se sienten casi orgullosos de ello.
A nivel local, CHA también se alegra del resultado en Aragón y particularmente en Zaragoza (esto ya me parece claramente un signo de esquizofrenia masoquista) alegando que sigue habiendo una mayoría de izquierdas. O sea, te meten los votantes un revolcón "a porta gayola" que será recordado durante décadas, y todavía te congratulas de ello. A esto se le denomina "doblepensar".
Creo que lo que procede es una macromegacoalición céntrico-liberal-conservador-nacionalista, que denominaríamos INGSOC, por ejemplo... O eso o tirarnos todos al monte.
Si George Orwell levantara la cabeza...
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