martes, 16 de octubre de 2007

El largo camino a casa...


Ya lo tengo en mis manos. Lo escuché vía P2P, pero piratear un disco del Jefe es como no ir a misa y que te manden la hostia a casa...


He de decirlo alto y claro: "MAGIC" ES UN GRAN DISCO. Pero no busquéis en él al Springsteen de flequillo rebelde de The River, sino a un excelente trovador de 58 años enfrascado en lo que lleva haciendo toda su vida: repartir vida y estopa a partes iguales. Muchos acusan al disco de "excesivamente popero". ¿Acaso Dancing in the Dark no era puro pop?. En efecto, la riqueza de arreglos nos puede llevar a pensar en pop, pero no en el pop chiclero de radiofórmula barata. Estamos hablando de Springsteen. Estamos hablando de Dios...


Un disco duro en sus letras y cargado de crítica hacia la administración Bush, políticamente incorrecto y molesto. Ideológicamente peligroso en tiempos de paranoia colectiva. Pero si atendemos a la música... ay, la música... La E Street Band elevada a su máximo exponente: Max Weinberg pletórico a la batería, Clarence Clemons y Roy Bittan dotando a la banda de su sonido característico (sin saxo y piano, la banda desmerece muchísimo al perder a sus dos mejores intérpretes), las guitarras de Miami Steve Van Zandt y Nils Lofgren siempre presentes, el hammond de Danny Federici arrullándolo todo con su calidez y hasta Gary Tallent hace cantar a su bajo con una presencia renovada y perdida en algunos trabajos anteriores, como The Rising.


Energía, armonía, actualización y evolución... Radio Nowhere no es la mejor carta de presentación de este nuevo disco, a pesar de ser su primer sencillo. Si he de escoger entre estas doce joyas, me quedo con Long Walk Home, que es lo mismo que decir "My Hometown revisited" y marca el verdadero espíritu de este disco; Devil's Arcade, la amarga épica de la guerra plasmada en una partitura, y las divertidas Livin' in the Future y Girls in their Summer Clothes .


No busquéis al Springsteen de Darlington County o Sherry Darling. Probablemente no volverá. O quizás es que, sencillamente, ha evolucionado. Y en su madurez nos brinda un disco pletórico, lleno de sentimientos, con múltiples referencias a su cultura musical (desde Roy Orbison hasta los Beach Boys), brillante en su producción y que deja la sensación de encontrarnos ante un trabajo digno de otros tiempos, cuando la música significaba algo más que cuatro suripantas dando botecitos sobre un escenario. Transmite verdad, autenticidad.
No puedo ser más concreto, porque quiero que lo escuchéis y juzguéis por vosotros mismos si tengo o no razón.

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